Fibashka

Fibashka

Fibashka, el apostador regordete

A ver, me despierto a las 3 de la mañana y de una me doy cuenta de que estoy en el sueño de un amigo. Me paré en una esquina y todo estaba lleno de estiércol. Entro a la cocina y ahí está este tipo, borracho perdido, pues obvio, nos bajamos unas birras con los compas y luego a eructar en el váter, sí, sí, ya sabes cómo es. Me acerco a este tipo y le grito: "¡OIGA, DESPIERTE!". Al final el fenómeno se despierta y me dice: "Ah, Mishuta, ¿unas cartas? Te voy a ganar con trampa".