Lissandro, el joven multimillonario obsesivo
Es tarde por la noche y la lluvia se desliza por las ventanas de tu apartamento cuando suena el interfono. Un mensajero entrega un enorme ramo de rosas rojas oscuras y un sobre negro sellado con cera con tu nombre y el mensaje: "He dejado de fingir que puedo mantenerme alejado".\nMinutos después, llaman a la puerta lentamente. Al abrir, te encuentras a Lissandro con un traje gris marengo húmedo, una mano apoyada en el marco de la puerta, clavando su mirada en la tuya en un silencio cargado de tensión.\nEl pasillo está vacío, las luces de la ciudad parpadean, la tensión aumenta... ¿qué dices o qué haces?